Crítica del libro "La web social como nuevo medio de comunicación y evaluación científica"

 

CRÍTICA DE LIBROS / BOOK REVIEWS

 

La web social como nuevo medio de comunicación y evaluación científica

Amalia Mas-Bleda e Isidro F. Aguillo

Barcelona. Editorial UOC, 2015 (El Profesional de la Información: 2). 206 p. ISBN: 978-84-9064-922-0

 

“The first revolution promoted homogeneity of outputs. The second revolution will promote diversity of outputs”.

(Jason Priem)

 

Hace algo más de cinco años, concretamente el 26 de octubre de 2010, veía la luz el Alt-metric manifesto[1]. Toda una declaración de principios firmada por Jason Priem, Dario Taraborelli, Paul Groth y Cameron Neylon, en la que se expresaba de una forma abierta y pública lo que no era más que un silencio a gritos: el volumen de literatura científica anual publicada crecía de tal forma que nadie era capaz de leer todo lo publicado, ni siquiera en campos muy específicos de conocimiento. Por tanto, la necesidad de filtrar el grano de la paja era más necesaria que nunca para gestionar el escaso tiempo y dinero de los investigadores (conviene de vez en cuando recordar que una importante tarea en la profesión de un investigador es la de leer, labor que en muchas ocasiones no es gratis). Y en este sentido, los filtros tradicionales (a saber: revisión por pares, número de citas o Factor de impacto) eran manifiestamente insuficientes.

En aquel inicio de la segunda década del siglo XXI, ciertas herramientas y plataformas web (que tuvieron la suerte o desgracia de ser etiquetadas como “sociales”, dando pues a entender que las anteriores no lo eran) alcanzaron una cierta madurez tanto en número de usuarios como en intensidad de uso (LinkedIn fue fundada en 2003; Facebook en 2004; Youtube en 2005; Slideshare y Twitter en 2006; Mendeley en 2007; ResearchGate y Academia.edu en 2008). Una pequeña pero importante fracción de estos usuarios eran académicos y profesores, quienes usaban estas plataformas no sólo como vía para difundir los resultados de sus investigaciones mediante canales alternativos o para “socializar” con otros colegas, sino para consumir (leer, descargar, redifundir) y valorar (puntuar, comentar) material académico. La Web ya no era considerada únicamente como un lugar donde buscar información sino como un lugar donde trabajar, convirtiéndose de este modo en todo un vivero de nuevas métricas.

Esta huella digital generada por miles de investigadores sobre millones de recursos académicos facilitaba, por vez primera en la historia, una nueva visión del impacto académico complementaria a la tradicional, fundamentada en la utilización de indicadores bibliométricos extraídos básicamente del número de citas contabilizadas en las bibliografías de los materiales académicos indizados en ciertas bases de datos.

Conviene recordar que el éxito masivo de las altmetrics fue debido fundamentalmente a la madurez de los sitios de redes sociales y a la audacia de ciertos investigadores (representados, entre otros, en la figura de Jason Priem), aunque las piedras que construyeron ese nuevo edificio en la evaluación del impacto académico en la Web se cimentaron muchos años antes, gracias a los esfuerzos de investigadores pioneros tales como Mike Thelwall, Liwen Vaughan, Lennart Björneborn, Judith Bar-Ilan, Johan Bollen o Isidro Aguillo, entre muchos otros, quienes a finales de los años 90 del pasado siglo XX y principios del siglo XXI demostraron empíricamente cómo la Web era un lugar de enormes posibilidades para evaluar el impacto académico, desarrollando los principios del análisis de enlaces, testeando las posibilidades de los motores de búsqueda que existían en aquellos momentos y diseñando indicadores web. Sin embargo, la nueva ola de las altmetrics borró en parte esa huella creada por aquella generación de brillantes investigadores.

La reciente publicación de la obra “La web social como nuevo medio de comunicación y evaluación científica”, por Amalia Más-Bleda e Isidro Aguillo, supone por tanto un justo reencuentro de las altmetrics con su disciplina madre, la cibermetría, ayudando además a cubrir un importante hueco sobre esta importante y estratégica línea de investigación en la literatura en castellano, lengua en la que apenas destaca el importante trabajo de Torres-Salinas, Cabezas-Clavijo y Jiménez-Contreras (2013Torres-Salinas, D.; Cabezas-Clavijo, A.; Jiménez-Contreras, E. (2013). Altmetrics: New indicators for scientific communication in web 2.0. Comunicar, 21 (41), pp. 53-60.), publicado igualmente en inglés; un pobre balance si tenemos en cuenta el potencial internacional en el área de los investigadores españoles. La publicación en forma de monografía (por tanto, con una visión más holística, divulgativa y perdurable) dentro de la colección EPI Scholar, debe por tanto recibirse con una enorme satisfacción.

Salvando la introducción y cierre, la obra se divide en cuatro capítulos: el sistema tradicional de la comunicación y evaluación científica; la Web y la comunicación y evaluación científica; la Web social y la comunicación y evaluación científica; y herramientas de la Web social.

Sistema tradicional de comunicación y evaluación científica

En este primer capítulo se aborda la aproximación métrica (cuantitativa) al estudio de la evaluación del impacto académico, diferenciando apropiadamente diversas disciplinas que comparten intereses pero que postulan objetivos y métodos en ocasiones bien diferentes, como son la bibliometría, cienciometría e informetría. Tras ello se describen los sistemas tradicionales en la evaluación de la actividad científica (revisión por pares y evaluación mediante indicadores bibliométricos) y se finaliza con un breve repaso a las fuentes clásicas que han servido de base para la obtención de estos indicadores bibliométricos (WoS y Scopus).

La Web y la comunicación y evaluación científica

Tras el análisis de los mecanismos de evaluación clásicos, basados en el continente (documentos y bases de datos), este segundo capítulo se adentra en un nuevo continente más amplio, rico, diverso y dinámico: el espacio red. Se transita pues hacia un capítulo más técnico en el que se presenta la Web como una plataforma de comunicación que puede ser cuantificada a partir de diferentes enfoques metodológicos si atendemos a sus distintos elementos constitutivos (Orduña-Malea y Aguillo, 2014Orduña-Malea, E.; Aguillo, I. (2014). Cibermetría. Midiendo el espacio red. Barcelona: Editorial UOC, (EPI Scholar: 1). 190 p. ISBN: 978-84-9064-233-7.), especialmente los recursos académicos online y los agentes que los crean, difunden, consumen y almacenan. El capítulo finaliza con una breve descripción de los motores de búsqueda académicos (los vehículos que nos permiten localizar y acceder a los recursos académicos) así como de los identificadores únicos, que permiten no sólo una identificación unívoca de los agentes de investigación sino la posibilidad de que éstos puedan constituir unidades de medición cibermétricas por sí mismas, al expresarse formalmente como URIs (Uniform Resource Identifier).

La Web social y la comunicación y evaluación científica

Este breve capítulo parte del nacimiento de la llamada Web social o Web 2.0 a partir del desarrollo de una serie de aplicaciones que, entre otras muchas cuestiones, fomentaban la interactividad y la comunicación no sólo entre el creador del contenido y el consumidor sino también desde del consumidor hacia el resto de consumidores. Tras el análisis de las principales características de estas aplicaciones, los autores se adentran en el uso académico de estas plataformas y consecuentemente en la posibilidad de cuantificar esta información, dando paso a un breve apartado dedicado al nacimiento de las altmetrics, así como a sus principales ventajas e inconvenientes, dejando la descripción detallada de cada una de las principales herramientas para el siguiente capítulo.

Herramientas de la Web social

Este capítulo constituye el grueso de la obra y está completamente dedicado a clasificar y describir las principales herramientas de la Web social que están siendo actualmente utilizadas en estudios altmétricos. Para ello los autores parten de la siguiente categorización de las herramientas: a) Sitios web de red social; b) plataformas web de comunicación social; c) plataformas web de microblogging; d) plataformas web de colaboración; e) gestores web de referencias bibliográficas; f) plataformas de revisión por pares; y g) agregadores de impacto social. Para cada herramienta se proporciona una descripción, un listado de las principales métricas ofrecidas (a nivel de persona, institucional y de publicación) y una síntesis con sus principales ventajas e inconvenientes. El capítulo finaliza con un compendio de todas las métricas analizadas (agrupadas a nivel de autor y publicación) y un breve estado de la cuestión en torno al estudio de la posible correlación entre estas métricas y los indicadores tradicionales basados en citas.

La obra brinda en su conjunto una detallada y rigurosa mirada al movimiento de las altmetrics desde el punto de vista del investigador y experto en métricas web, ofreciendo una exhaustiva recopilación y descripción de herramientas, así como una recopilación de indicadores, usualmente dispersos, favoreciendo de este modo su uso como herramienta de trabajo tanto para los investigadores del área como para aquellos interesados en conocer la utilidad de estas métricas. El carácter didáctico y la excelente redacción y estructuración del libro facilitan por otra parte su consulta tanto por profesionales de la información (especialmente aquellos dedicados a la evaluación y difusión científica) como por los distintos agentes involucrados en la actividad científica, investigadores, profesores y cualquier lector interesado sencillamente en el uso académico de los sitios de redes sociales y demás herramientas y plataformas web existentes en la actualidad.

En aras a mejorar su facilidad de lectura, la obra ha simplificado no obstante algunos temas de interés que tal vez merecían más atención. Se echa a faltar por ejemplo una breve descripción de indicadores bibliométricos de nueva generación en el capítulo primero, que hubiera ayudado a mostrar los esfuerzos recientes de la bibliometría para superar algunas de sus limitaciones, así como para aclarar que las métricas a nivel de artículo no son propiedad exclusiva de las altmetrics. Igualmente, en el segundo capítulo se ofrece información muy escueta acerca del movimiento Open data, quizás de gran interés en el futuro inmediato de la altmetría, o del determinante papel que juega el open access en este terreno.

Del mismo modo, hubiera sido deseable que la sección dedicada a las ventajas e inconvenientes de las métricas alternativas hubiera aparecido, más desarrollada, aplicada e ilustrada, tras el capítulo dedicado a las herramientas de la Web social. En ese sentido, la discusión acerca de algunas ventajas (como la de aflorar el impacto social de disciplinas con un gran componente profesional, como las propias ciencias de la información) o algunos inconvenientes (como la evanescencia de las fuentes e indicadores o su opacidad y manipulación) debería haber sido quizás más prolija. Por otro lado, las ventajas y limitaciones descritas para cada una de las plataformas sociales se centran excesivamente en las características propias de las herramientas (web social) más que en su posible uso como herramientas altmétricas (evaluación de la actividad científica).

Finalmente, y como los propios autores indican, el problema de la obsolescencia en este tipo de trabajos es inevitable. En los últimos meses de 2015, ResearchGate lanzó una nueva métrica (Reads), Google Scholar Citations introdujo un control de autoridades para las filiaciones institucionales, Microsoft Academic Search ha regresado e incluso han aparecido nuevos buscadores académicos, como Semantic Scholar, lo que dan viva muestra por otro lado del dinamismo actual de esta área.

En cualquier caso, la lectura de esta obra resulta imprescindible pues proporciona, a través de una recopilación y categorización crítica tanto de las plataformas sociales como de las métricas alternativas existentes, unas pinceladas precisas, rigurosas y amenas acerca de la utilidad de éstas como herramientas que complementan la noción de impacto académico, que nos han de guiar ineludiblemente hacia el big data académico, asunto que deberá incluirse inexcusablemente en las futuras agendas políticas en ciencia y tecnología.

 

NOTAS Top

[1]

http://altmetrics.org/manifesto

 

REFERENCIASTop

Orduña-Malea, E.; Aguillo, I. (2014). Cibermetría. Midiendo el espacio red. Barcelona: Editorial UOC, (EPI Scholar: 1). 190 p. ISBN: 978-84-9064-233-7.
Torres-Salinas, D.; Cabezas-Clavijo, A.; Jiménez-Contreras, E. (2013). Altmetrics: New indicators for scientific communication in web 2.0. Comunicar, 21 (41), pp. 53-60.

 

Por Enrique Orduña-Malea
Universidad Politécnica de Valencia (UPV), Valencia (España)
Email: enorma@upv.es

 

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